sábado 25 de julio de 2009

Nuestra frustración


Una vez más quedamos a las puertas de la final de la Copa de Oro. Y de nuevo, México se salió con la suya. En un duelo aburrido y sin muchas ocasiones de verdadero peligro, Costa Rica y México protagonizaron la final adelantada de la Copa de Oro. Estados Unidos fue un chiste de rival en la final, y la velocidad de los mexicanos los liquidó.

Lo que me da más pena es escuchar a "calificados" periodistas nacionales desprestigiando la labor de los mexicanos. Y sí, ya todos sabemos el fanatismo y parcialidad que impera en los comunicadores mexicanos, no muy lejos estamos nosotros.

Decir que merecíamos ganar, que perdimos en la ruleta, que ya demostramos ser superiores a México, todo eso me hace pensar que el periodista nacional es el que educa al televidente y es el principal responsable de esa envidia y frustración hacia los aztecas.

Si bien es cierto, la Copa de Oro no fue más que un torneo mediocre, en donde costó ver la regularidad de un equipo. Pero México la ganó y ya está, y por eso son mejores. Costa Rica tiene que seguir trabajando de la manera más humilde y de la forma que lo viene haciendo.

Escuché decir a un periodista de la prensa llamar a otros colegas "vendepatrias". Al parecer una goleada contra Guadalupe es gran cosa y como otros no opinan lo mismo, lo tachan de vendepatrias. El problema de muchos es el de entender que ser periodista no es ser el porrista de la selección.

En un país libre cada quien es libre de opinar, pero eso sí, sin llegar a ninguno de los extremos. La labor del comunicador nacional debe centrarse en orientar al costarricense a opinar con fundamentos y pruebas, dejando el fanatismo de lado. Y haciendo esto nos daremos cuenta que hoy, México es mejor que Costa Rica, no por mucho, pero al fin mejor.