jueves 23 de julio de 2009

Una noche mágica


El sentimiento que vivió el liguismo la noche de ayer es algo que pocos pueden contar. ¿Quién recuerda ver un estadio llenarse para un simple partido de despedida? Anoche jugadores y afición se unían en familia, todos con el fin de darle un homenaje al mejor volante creativo del país de los últimos tiempos.

La lluvia no fue un impedimento para los manudos. Todos se sacrificaban para devolverle al "Pato" un poco de lo que él había dado. La familia liguista estuvo ahí, desde la directiva, pasando por figuras como Mauricio Montero, hasta históricos como el Zurdo Jiménez. Nadie se lo quería perder.

Wilmer se despidió marcando un triplete, y el último gol fue con la camisa de sus amores. Salió al inicio del segundo tiempo, y el partido no pudo seguir. La doce invadió la cancha y con ellos, la afición liguista.

Todo mundo aprovechó para tomarse fotos en la nueva gramilla, y saludar a los jugadores, mientras la mayoría alzaba en hombros a Wilmer. Fue una fiesta de la familia liguista, y me quedo con el momento en que el estadio entero empezó a cantar en conjunto "Wilmer no se va, no se va, no se va, Wilmer no se va". ¡Hasta siempre ídolo!

1 comentarios:

Daniel Altamirano dijo...

Excelente!....Noche inolvidable. Tuvimos la suerte de ver jugar una leyenda de las fútbol-ticas.